GOLD
Ni demasiado rojo ni demasiado marrón, el color tierra de Siena tostada (al que en el mundo de la marroquinería solemos llamar «Gold») evoca los tejados de terracota de una de las ciudades más artísticas del mundo: Florencia, que, dicho sea de paso, siempre ha sido sinónimo de piel, saber hacer y artesanía.
Las costuras de hilo blanco sobre la piel Gold me recuerdan a la cúpula del Duomo. Imagino que quien ama este color tiene un alma artística, sensible a la belleza, al arte y al saber hacer.

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